
Predicar arrepentimiento
“Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen” (Marcos 6:12)
Poco se habla hoy en día del arrepentimiento, y lo peor de todo es que esto ocurre dentro de los círculos que se hacen llamar así mismos cristianos. Dios llama a todos los hombres al arrepentimiento, y si queremos ser fieles embajadores suyos hemos de instar a los hombres al arrepentimiento. Pero, ¿de qué se tiene que arrepentir el hombre? Aquí viene el segundo problema. Hoy en día se habla poco del pecado, y el hombre se tiene que arrepentir precisamente de sus pecados. Pero, ¿de qué forma exhortamos a los hombres al arrepentimiento de sus pecados si no les hablamos de qué es el pecado?.
En resumen, hablamos de cosas sublimes, dando por hecho que nuestros oyentes saben de lo que hablamos; y de esta forma y sin darnos cuenta, estamos adulterando el mensaje fiel del evangelio.
Alguien dijo que si nuestro mensaje no lo puede entender un niño de cinco años es porque quizá no nos estamos explicando bien.
El evangelio es infinitamente complicado, pero a su vez, puede ser entendido por la mente más inculta. El evangelio nos habla de Dios como creador, amando su creación y al ser humano. Nos habla del pecado que causó la muerte y la separación del hombre con Dios. Y también nos habla del remedio: Dios por amor a los hombres, envió a su Hijo Jesucristo al mundo para salvar a los pecadores, muriendo por ellos en una cruz y resucitando. De esta forma somos justificados de nuestra culpa, pero para ello hemos de conocer el plan de Dios para salvar al hombre, y después arrepentirnos de nuestros pecados y confiar en Cristo como nuestro único Salvador y Señor Y esta era precisamente la misión de los doce que Cristo eligió para
predicar: anunciar a los hombres en todo lugar que se tenían que arrepentir.
Si tú eres un cristiano, Dios te está llamando también al arrepentimiento. Dios nos exhorta a huir de nuestro letargo espiritual para que anunciemos el evangelio, y llamemos así también a todos los hombres a arrepentirse de sus pecados.
Pero si tu caso es distinto, y no eres un cristiano, Dios de una forma particular te está llamando hoy a que te arrepientas y creas que Cristo murió por pecadores. Si te consideras un pecador y confías en Cristo, serás salvo; de lo contrario serás condenado, pues “sólo la sangre de Jesucristo Su Hijo, nos limpia de todo pecado.” Amén
Sergio Gil Nebro


Olvidaron al Dios de su salvación, Que había hecho grandezas en Egipto, Psa 106:21