DIÁLOGO 1


- Ya quisiera yo saber si lo que creo es verdad. Lo creo, porque lo creo. Además, si lo que creo es verdad, eso no es importante. Lo importante es que me sirve a mí para vivir, y lo mejor de todo, es que me sirve para no hacerle daño a nadie.

- Permítame que le diga, caballero, que lo más importante no es si su creencia le lleva a hacer el bien al prójimo, sino más bien, si su creencia es verdad. ¿De qué le serviría ser el hombre más excelente del mundo, si vive engañado, y si al final Dios lo condenará?

- ¿Pero quién está hablando aquí de condenación? La condenación no existe. Eso viene de la mente de los beatos y de los curas, para sacarle el dinero a la gente con las misas de difuntos. Todo el mundo irá al cielo, y ya está.

- ¿Y si todo el mundo irá al cielo? ¿Quién creó el cielo? Y si el cielo es un lugar de salvación, ¿de qué fue salvo el que va al cielo? Yo creo que del lugar de condenación. De no ser así, el cielo no sería cielo, al no poder contrastarse con algo peor.

- Bobadas. El cielo es cielo, porque es cielo, no porque exista un infierno. Además, el cielo no podría ser cielo, si fuésemos conscientes de un infierno. ¿No piensas que sería egoísmo estar eternamente disfrutando sabiendo que tus vecinos están sufriendo en el tormento?

- De ninguna de las maneras. En el cielo sabremos que fue justo que ellos fuesen al lugar de tormento.

- ¿Me hablas de un justo lugar de tormento? JAMÁS!!!! Jamás podré creer en un Dios, por muy justo que sea, que condene eternamente a gente a un fuego, simplemente por no creer en él

- Me temo que tus palabras rayan con la blasfemia, y algún día te arrepentirás de hablar así contra Dios.

- Prefiero estar en el infierno con el diablo y sus hijos, que en el cielo con un Dios así...

- Dios se apiade de tu alma. Ahora me tengo que ir. Adiós.

Jesús dijo: "El que creyere y fuera bautizado será salvó, mas el que no creyere será condenado."

Nos ha tocado vivir un tiempo delicado. No es popular hablar del infierno de la condenación, del pecado y de la muerte. Pero, nos guste o no, nuestro mensaje, no sólo es positivo, sino negativo. Hay un mensaje de salvación para el que cree, pero también un mensaje de terrible condenación para el que no cree.
Nuestra obligación es estar limpio de la sangre de todos.

Querido amigo que no eres cristiano. ¿Te resulta terrible este mensaje? En parte lo es. Pero aún es más maravilloso que terrible, cuando piensas en él de forma positiva. Dios tiene preparado un cielo eterno, un estado perfecto de felicidad para todo aquel que cree, para el judío primeramente, y también para el griego.

"Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree..."

Quiera Dios ayudarte para que oigas, entiendas y creas en este evangelio. Cree en Jesús hoy y sé salvo. Sólo en El hay verdadero propósito para nuestra vida. El murió en una cruz, sufriendo el castigo que los pecadores merecían. Jesús resucitó al tercer día. Alabado sea su nombre.

Te invito este domingo a escuchar la Palabra de Dios, en Iglesia Evangélica de la Gracia, C/Noray, Paseo de los Tilos, a las 11 horas.

Sergio Gil
  Los salvó de mano del enemigo,
Y los rescató de mano del adversario. Psa 106:10
Colaboraciones